Poemas de otoño

Autor: Julio Carrasco Bretón
 

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Este es el tercer poemario que publica Cenzontle a quien se ha distinguido como un reconocido pintor y muralista de talla internacional y ahora se destaca nuevamente como un observador e incisivo poeta. Una manera de ver la vida que conforma los 67 nuevos y deslumbrantes poemas de una obra que, como el otoño del poeta, destilan madurez y experiencia acorde al pleno tiempo vivido.

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Descripción

Fuente a citar.- Carrasco Bretón, Julio (2016). Poemas de otoño. México: Grupo Editorial Cenzontle.

 

Presentación

Poemas de otoño es el tercer poemario de Julio Carrasco Bretón que publica Grupo Editorial Cenzontle a quien se ha distinguido como un reconocido pintor y muralista de talla internacional y ahora se destaca nuevamente como un observador e incisivo poeta que tanto reconoce en su poesía a los grandes, García Márquez, Picasso o Federico Campbell, como habla de las cosas simples de la vida, la seda y el algodón, el lápiz, los sueños, el aniversario, los rayos de luz, el olvido, el mar, lo negro y la noche, entre muchos otros temas; o lo mismo reclama con una conciencia crítica en contra de las guerras (“Qué vergüenza histórica arrastramos…”), en protesta por los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa (“Cuánta perversidad en este crimen orquestado…”), o por los atentados terroristas del 13 de noviembre en París (“…abierta la caja de Pandora en esencia por codiciosas potencias imperialistas, ahora responden los sediciosos extremistas…”)

En un amplio paseo por la vida, el tiempo y el planeta, Julio le canta a la emoción, al lenguaje de los rostros, la incertidumbre o la obscuridad, así como a la existencia y el destino de una decena de ciudades, entre otras Málaga, Villahermosa o San Petersburgo.

De La Habana, Cuba, recuerda cómo “…cubrió el planeta de mitos y carteles con sus legendarios héroes guerrilleros, y ellos, con su cubanía a cuestas, no importa si es en casa o en la diáspora, tan cercana a la dignidad, tan pronta a la alegría…” De Génova, Italia, dice: “Antaño cuna de malandrines y exploradores, hoy sitiada por mercaderes ávidos de ventas embadurnadas a turistas ociosas…”

La formación académica de Carrasco Bretón, que va de la Ingeniería Química a la Filosofía, que por ello ha incursionado en las matemáticas, la lógica-matemática, la lógica dialéctica, la química, la ciencia básica, la fisicoquímica y la ecología, le permiten hablar con toda autoridad de la bizarra geometría de “los impertérritos irracionales”:

“Son tan miserables en su visión,
que restan magnitud a los apotemas
ante sus círculos selectos de amistades analíticas.
Se comportan como consejeros oficiales del Pentágono
haciendo gala de toda clase de oprobios
hacia los oprimidos por las variables democráticas…”

Con esa misma formación se permite también hablar de cronos: “Infinito horizonte el tiempo, inmensa máquina moliendo al viento, pulveriza los finitos años aritméticos…” O de aquel matemático que “Descubrió que la verdad, la belleza y la razón hacen un triángulo de plena armonía…”

Su paso por otra universidad, la de la vida, le otorga materia para hablar de la erotomía euclidiana: “Encontré un sagrado número por cociente, medí entre abrazos y retozos suspendidos suspiros trigonométricos, tracé, concentrado, una tangente de besos en todas sus esferas rebosantes, con un compás medí el diámetro de su pasión…”; y de Christiane, su compañera de vida: “Amordazar con paciencia mi pasión y construir un castillo de emociones, luego verterlas cual cascada… cotidianamente sobre tu mirada…”

Hombre de familia, como lo es, le canta a tres generaciones: a la madre Doña Griselda a sus 93 años: “Con una tenaza a la cabeza asida entre dos conflictos fue parida, la de una revolución interrumpida y una guerra Cristera mal habida…”; a la pérdida del querido hermano Arturo: “Hace poco tiempo eras tú como aquel retoño frondoso y resistías las cuatro estaciones, extinto ahora en huellas de cenizas mi desesperanza es una leña partida…”; y a los nietos, “…retoños para los otoños, resplandecen como estrellas nacientes, iluminan firmamentos de los abuelos, son eslabones frescos de simientes, sazonan de alegría y dan consuelo a tantas pérdidas por sentidos duelos…”

En el poema que dedica a Lee Kium Jae, campesino y luchador social coreano que se inmoló en la Cumbre de la Organización Mundial de Comercio de Cancún en el 2001, el poeta acusa: “¿Cuántas veces más se reunirán los poderosos?, ¿cuántas décadas pasadas en foros tan ociosos?, tantos bandoleros de cuellos blancos, tantos usureros de ominosos bancos…”; y recuerda: “De repente, un hermano coreano decide suicidarse y con su partida doliente, marcarlos para siempre…”

Da un valor mayor a la poesía, cuando dice en «Cuánto pesa un poema»:

“Los poemas son elásticos, van del corazón al horizonte…”

Y a la «Musa» le declara, en un tono de afecto y de conquista:

“Estoy felizmente empecinado a vivir
a escasos milímetros de tu alma.
Siempre… con el adverbio de la eternidad
como si nuestro amor fuera inmortal…”

Son estos algunos de los deslumbrantes sesenta y siete nuevos poemas de una obra que, como el otoño del poeta, destilan madurez y experiencia acorde al pleno tiempo vivido…

 

Grupo Editorial Cenzontle

Primavera de 2016.

Información adicional

Autor(es)

Julio Carrasco Bretón

Edición

2016

ISBN

978-970-9929-32-7

Número de Páginas

156

Índice

Presentación

Stanislas

Génova

A Federico Campbell (In Memoriam)

Recife

Puerto Galinhas

Los locos

El paseante

El cuervo

La incertidumbre

Cuánto pesa un poema

El sueño

Las guerras

La obscuridad

Bizarra geometría

Plenilunio

Un alma perdida

Espectro de dos amantes

Musa

Ayotzinapa

Christiane

Dedicado a Lee Kium Jae

Las ventanas

El matemático

La emoción

El lago de Como

La seda y el algodón

A Doña Griselda hace 93 años

El coctel

La profunda nostalgia

Tristeza platónica

El lápiz

Los sueños

El aniversario

Sobre las flores

Las cadenas

Los rayos de luz

El mar

A Charlie Hebdo

Erotomía euclidiana

Cronos

El olvido

Somnolencia

Ojos de lupa

El contable

El acuario

El lenguaje de los rostros

Los ancianos

La Habana

A Gabriel García Márquez

Málaga

Villahermosa

Picasso

Tu ausencia sella mi memoria

San Petersburgo

El pincel

El quinto sentido

Los atentados del 13 de noviembre (París)

Lo negro

El tuerto

Las manchas

La noche

Literatura

Cronos

Los nietos

El stress

A Gildardo

A Raymonde…

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